Aventuras, amor, magia, todo eso ocurrira aqui, no te lo pierdas y espero que te guste la novela !

martes, 7 de mayo de 2013

#3

Rato después alguien apareció a lo lejos. Era un chico. Rubio. Era Pablo. Pero no iba solo, estaba acompañado. Alguien que reconocían las chicas: David.
-¿Pero qué hace él aquí? ¿No se supone que solo iba a venir Pablo? Es más, es raro que él esté aquí y nos acompañe cuando se supone que esto es por él- susurra No nerviosamente.
-Losé, losé, yo tampoco se lo que hace aquí- responde María.
-¡Hey chicas!- exclamó David
María arrastró a Pablo a otro sitio para hablar a solas.
-¿Qué hace él aquí? O sea, me cae bien, es mi mejor amigo, aparte de ti claro, pero se supone que de esto no se podría enterar.
-Losé, pero, ¿qué mejor cambio de look que el de que él elija?
Tras esa idea de Pablo, los cinco se fueron a ver mas tiendas. No observaba cómo Pablo y las chicas cuchicheaban. No sabe lo que traman, pero no es nada bueno, tienen dibujado en la cara la típica sonrisa maligna. David llama a No para preguntarla si le queda bien una camisa o no. Un instante después, ésta también quiso llamar a los demás, pero no estaban. <<¿Dónde se habrán metido?>> piensa No.
-¿Y estos?- pregunta David.
-Mierda.
Se la veía venir. Antes escucho algo sobre dejarlos a solas pero no creía que lo fuesen a hacer. No empieza a ponerse nerviosa. En cambio a David le gusta, así se pueden quedar un rato a solas y charlar.
Se fueron a ver mas tiendas. Se probaban ropa, pero no lo compraban. Al entrar al Pull&Bear se encontraron con unos amigos. ¡Gracias a Dios! A No le temblaban demasiado las piernas por culpa de David. ¿Por qué nació tan perfecto?
-¿Qué tal? ¿Qué hacéis vosotros solos? Acaso...- y los señaló como si estuviese diciendo que si eran novios.
-¡No!- exclamaron a la vez.
No intentó juntarse con ellos para no estar a solas con David, aunque si no fuese porque era tan tímida, ya estarían dándose el lote en uno de los probadores. Pero David evitaba eso, pues quería quedarse un rato a solas con No.
Siglos después María, Ana y Pablo aparecen como si nada. Fingieron que les habían perdido de vista y excusas, excusas. El caso es que Pablo y David se guiñaron un ojo. ¿Lo sabía? ¡¿Acaso lo hicieron a posta?!

Llegó a casa derrotada. Era el entrenamiento mas duro de toda la historia. Pues esque el ballet artístico no es nada facil. Hoy han estado practicando las puntas. Estar de puntillas todo el rato cansa. Lo primero que hizo encender su portátil y miró sus redes sociales. Se metió en Tuenti. Nada. Entonces vio a alguien conectado y empezo a hablarle.
-Hola!- carita sonriente.
-Hey, Elena, ¿que tal?
-Genial y tu?
Ese chico le encantaba. Ese pelo castaño, esos ojos, esa sonrisa. David era perfecto. Solo había una piedrecita que se entrometía en su camino: No. Desde hace tiempo ya se dio cue ta de lo que había entre ellos. La odia. Tambien se da cuenta de cómo la mira él a ella.
Se cambió de ropa y se puso un nuevo pijama que compró ayer mismo. Una camisa rosa con un dibujito y unos pantalones cortos grises claritos.
Después, se metió en el perfil de David y miró sus fotos. Fotos de hace mucho tiempo. Salía en la piscina, con un bañador negro. Le quedaba muy bien, solo que había una cosa que estorbaba, la chica de al lado: No. Ella tan inocente con su bikini blanco con puntitos en colores neón. Como la odia. Si algún día tuviese oportunidad, metería su cabeza en la lavadora a centrifugar.

-Bueno que, ¿te lo pasaste bien?- pregunta María.
-No, para nada, ¡me habéis dejado sola!
-De eso se trataba- interviene la otra.
Aunque sinceramente a No le gustó. Pudo disfrutrar unos momentos mágicos con él.
María sacó su móvil y escribió un mensaje.
     A alguien le apetece ir mañana al cine?
No al recibir una vibración en su móvil lo lee en voz alta.
-¿Y qué veremos?
-Lo que tú quieras- guiño de ojo.
Normalmente son los demás los que eligen la peli, ya que No suele elegir mas de drama y de comedia cuando los demás eligen aventuras o de terror, algo que no le gusta nada a No. Pero no pasa nada, David está a su lado.

lunes, 6 de mayo de 2013

#2


David y No entraron cada uno en su clase. Hoy no había venido el profesor de historia entonces vino otro para hacer guardia, pero estaba a lo suyo con su portátil mirando a saber qué.
-¿Qué?- pregunta No al fijarse en que María la estaba observando.
-Eres idiota, ¿no te das cuenta?
-Pues no.
-David. Tú. Amor. Love. Pareja.
-¿Cómo puedes pensar eso? Yo no soy ni la mitad de guapa de las chicas a la que le suelen gustar los chicos.
-Está coladito por tí. ¿Nunca le ves cua do te habla? ¿Cuando te mira? Y además, no digas eso, tú eres más guapa que la mayoría de las chicas de esta clase, el problema es que no lo aprovechas. Siempre vas con la cara medio tapada, con el mismo peinado, con esa mochila y esa ropa, que por cierto, hoy te has puesto muy mona. ¿Sabes? Hoy te vamos a hacer un cambio de imagen- sonríe.
-¿Vamos?
-Sí, Pablo también ayudará.
A No no le gusta nada eso de cambiar la imagen. Le gusta como va. De pequeña aprendió que lo importante es lo de dentro, no lo del exterior. Pero parece ser que la sociedad de hoy en día se fijan más en el exterior que en el interior. En cambio, María va siempre guapísima, cada día con un peinado diferente, se cambia el color del pelo cuando cree que una etapa de su vida empieza o termina, tiene un estilo único... En fin, se podría decir que son como polos opuestos, pero a pesar de eso se llevan genial.
Mientras, en clase de Pablo y David sí que están dando clase de historia. Que divertido.
-Joder tío, que rollo.
-Ya te digo, pff...- dijo estirándo las piernas y alargándo los brazos.
-¿Sí?- pregunta el profe al ver el brazo levantado de David.
-Nada nada, perdón.
Bip, bip, bip. Era un mensaje.
-¿Quién es?- pregunta curioso David.
-Nadie, María.
Hola amor :) qué tal? Dando historia? Ja ja yo no, no ha venido hoy el profe. Al grano, esta tarde voy a hacer un cambio de imagen a No para David, ya sabes lo que hay entre ellos, no? Y claro, como tu y el sois bastante amigos podias echarnos una mano ;)
Besos.
Pablo soltó una risilla y mira a David. La verdad es que harían muy buena pareja.
Al terminar la clase aprovecharon para ir al baño y dar un paseito. Pero antes se pasaron por la clase de Pablo. Y de David. Y de Ana.
María y Pablo se quedaron a charlar un rato. Ana, No y David también.
-Bueno, voy al baño, ¿os venís chicas? - dice María.
Las tres se van al baño, tienen poco tiempo: solo 5 minutos.
-¿Sabes Ana? Hoy vamos a hacerla un cambio de imagen, ¿te apuntas?
-¡Claro!, ¿por qué no?
-Chicas de verdad, creo que os estáis inventando un cuento absurdo, ¿cómo podríamos ser David y yo pareja? ¡No pegamos ni con cola! A demás, no me atrae nada.
En realidad si que le atraía. Bastante. Demasiado. Se moría por sus huesos. Nunca había pensado ser su pareja pero estaba segura de que una chica como ella nunca podría estar con un chico como él. Es guapísimo. Pelo castaño y ojos marrones. Es encantador y sobre todo le encanta su forma de hablar, era único. Ninguna ciencia podría explicar por qué cuando David le habla con esa voz a No le tiemblan las piernas y la es difícil andar. Sí, es una chica muy rara, pero muy curiosa e interesante. Como esos discos que tienen la portada muy sosa de un solo color y la tapa llena de polvo, pero cuando ves lo que hay dentro del CD está lleno de contenidos que no te esperabas.
-No seas tonta, Pablo siempre me comenta que hay veces en que David habla de ti.
-Que mentirosa, ¿sabes? Te está creciendo mucho la nariz- dice No y tras esto salió del baño para volver a clase.
-Se le nota bastante- dicen al unísono Ana y María. Y también salen del baño y cada una a su clase.
En la hora de tutoría todos hablan sobre la excursión de la semana que viene a Ibiza. El equipaje, los planes, las fiestas, el hotel, la playa... y algún que otro salido, sobre sexo.
-El viaje sera genial, Pablo y yo hemos decidido ir a una cueva en la que dicen que si pasas por allí con tu chico tendréis un amor eterno. - Indica María super ilusionada.
-Anda que... como sueñas, ¿no?
-Sí, y sobre todo cuando pases tú con David, ya lo tengo todo planeado- dice mientras saca de su mochila cuatro entradas para entrar a la cueva, pues había que sacarlas un mes antes ya que mucha gente las quería.
-Bien, ¿y cómo piensas hacer eso?
-Pues muy simple, cuando vayamos a Ibiza vosotros ya seréis pareja, entonces no necesitaremos engañar a David para que entre. Pero, si todavía no sois pareja, cosa que dudo, le diremos simplemente que es para ver una cueva por dentro.
-Claro, claro, y el se lo tragara, ¿no?
-De verdad, ¡eres muy negativa! - y rieron las dos.
Al terminar las clases No, María y Ana se fueron de tiendas para comprar ropa nueva para el viaje y para No.
-¿Qué os parece chicas?- dijo Ana probándose un bikini azul con lunares.
-Te saldrán tíos por todos los lados jaja- rieron las dos.
Tras muchas tiendas se fueron a tomar algo. Las tres se pidieron un refresco de Coca-cola y mientras esperaban sacaron todas las cosas de sus bolsas. María había comprado, sobre todo, ropa para No, y cono tienen la misma talla, también se lo podrá poner ella. No solo compró unos vaqueros cortos y una camisa. En cambio Ana, se puede decir que compró todo el centro comercial.

miércoles, 1 de mayo de 2013

#1

Allí está, tumbada en la cama cubierta de sábanas. Y pensar que hace solo una semana hacía un calor tremendo, pues hacía una frío de invierno. Noelia es una quinceañera diferente a los demás. No le gustaba salir de marcha, no se ponía motes entre sus amigas, no se maquillaba... en fin  no hacía muchas de las cosas que haría una chica normal de su edad. Sus amigos la apodaban No.
Eso sí, tiene a su amor platónico: David. Es perfecto. No le conoce muy a fondo, pero si sabía que lo amaba mas que a nada. Su pelo, sus ojos, su todo. ¿Mariposas en el estómago? No, lo que siente ella era un zoológico entero. Aún se acuerda el día en el que lo conoció como si fuese ayer. Estaba No y su mejor amiga, María, en la biblioteca de su instituto. No había mucho sitio libre así que se tuvieron que ir al fondo. Rato después unos chicos se sentaron al lado.
-¿Os importa?- Dijo un rubio recién llegado señalando las sillas.
-No, claro, sentaros- Dijo María.
Los tres comenzaron a charlar, excepto No, que era muy tímida. Pero no hacía faltan que diese el primer paso, ya lo hizo el chico del pelo castaño.
-Bueno, y tú ¿como te llamas?
-No..elia, pero me llaman No- Sonrió. No sabía que hacer. El corazón le iba a mil por hora. ¿Un chico hablándola? Imposible.
-¿No? ¡Mola! Yo me llamo David- Sonrió.
A No le encantaba esa sonrisa, no sabía porque, pero le encantaba. Observó cómo María y Pablo charlaban. No paraban ni un segundo, en cambio, No y David estaban un poco cortados, pues a los dos les daba vergüenza hablar. María, al ver a No, entendió directamente que necesitaba ayuda.
-Bueno, ¿y vosotros? ¿No habláis?- Dijo María.
Los dos sonrieron y se miraron, y María como buena amiga, les enganchó a su conversación y así hablarían los cuatro juntos.
No sonríe al recordarlo. Fue un momento mágico, ojalá pudiese repetirlo una y otra vez. Pero de eso ya hace un año. Ella no tuvo tanto éxito como María, ya que Pablo y ella son novios una semana después de que se conociesen, já, y decía que iba despacio con los tíos, pero igualmente quedan los cuatro juntos cuando quedan. 'Solo falta que vosotros seáis pareja jaja' decía siempre María, y siempre que lo decía David y No se miraban y se sonrojaban y siempre decía que cada vez que lo hacían lo parecían. Eran tan monos juntos. El problema es que ni No ni David saben lo que sienten el uno por el otro.
Al día siguiente, hizo un poco más calor que ayer. María va a casa de No prontito para ir juntas al insti. Lleva puesta una camisa blanca en la que ponía 'kiss me' y nos pantalones rosas. Ella siempre tan guapa y tan rubia con esas mechas californianas en color azul.
-¿No vas un poco fresca?- pregunta No.
-Qué va, hoy seguramente hara mucho calor.
-Veo que tu camisa va dedicada a Pablo, ¿no? Ja ja ja- Dice No burlandose de ella. Ésta, que quería vengarse, le dio un empujón con la cadera.
-Capulla, al menos tengo novio, no como otras.
Esto le molestó un poco, pero sabía que se lo decía en broma, o eso cree.
En la puerta principal del instituto se encuentran Pablo y David. María y Pablo se mostraron muy cariñosos, se saludaron, se dan besitos y abrazos. No se muere de ganas de poder hacer eso mismo algún día con David, le ama. En cambio, solo se limita a saludarle y mirarle. María y Pablo decidieron aprovechar el tiempo antes de que empezasen las clases y se fueron a dar una vuelta a solas, cosa que le
gustaba a No y a la vez lo odiaba porque así podía estar con David a solas, pero le da miedo, se siente nerviosa y no sabe qué hacer. Estaba preciosa. Se había puesto una camisa con una cruz en medio, unos pantalones cortos, unas medias debajo por si hacía frío y por si llovía, unas botas negras.
-¿Qué tal?- Pregunta David tras un largo silencio.
-Bien, ¿y tú?
-Bien, bien. Oye, ¿por qué me da la sensación de que siempre que te hablo y te miro estás nerviosa?
No se sonrojó bastante, no creía que se fuese a dar cuenta.
-Pues... pues... la verdad... es que...-No se la ocurría nada, tenía que pensar una excusa ya, ¡y rápido!
-¡Hola chicos! ¿Qué tal?- Sonó una voz detrás de ellos.
Que alivio, suerte que ha aparecido Ana, una compañera de la biblioteca.
Los tres se saludaron, aunque David le saludó sin mucho entusiasmo, pues si ella no hubiese aparecido, podría haber averiguado si los nervios de No son debido a él, es decir, que sintiese algo por él.
No es perfecta, es guapísima. No es la típica chica que se siente guay y quiere llamar la arención, todo lo contrario. Es lista, es muy callada y muy reservada, eso despertó la curiosidad de David y quiso conocerla más y más hasta que un día sintió algo por ella. Incluso la semana pasada se hizo unas mechas californianas, y con ese pelo castaño le quedan genial ese degradado en el cabello.
Encima estuvo allí cuando se lo hicieron, un momento unico. Ríe. Lo recuerda perfectamente. Estaban en el centro comercial y entraron en el mercadona.
-Hey No !- gritó María hasta la otra punta del super.
-Shhhh!- dijo No yendo hacia allí corriendo.
-Mira, mechas californianas.
-¿Y? Tú ya tienes.
-No tonta... Es para ti.
-Me voy.
-¡No! Te quedarán genial.
Y así todo el rato hasta que los chicos se acercaron a ellas. María les dijo que dijiesen algo positivo sobre las mechas californianas y que la quedarían de muerte a No.
-Si, te quedarían genial, mas lo guapa que eres y que tienes un cabello precioso te quedarían estupendo- dijo Pablo.
-¡Eh! Tú no te pases.- protestó María.
-Sí, te quedarían de lujo- dijo al fin David.
Eso convenció aún más a No para hacerselas. ¿Que la quedarían de lujo? ¿Eso dijo? Pues no podía esperar más.
-Está bien, me las hago- sonrió.
Cuando llegaron a casa de María para hacerselas No empezó a dudar si de verdad merecía la pena hacerselas.
-¡¡¡Te las hago yoo !!!- gritó María abriendo el paquete.
Mientras los chicos observaban y cuchicheaban entre ellos. No estaba sentada frente a un espejo. Ya era tarde para echarse hacia atrás, María ya le había aplicado la primera pasada con el cepillo. Se le ocurrió una idea: decidió taparle los ojos a No hasta el final y así la emoción y los nervios de No aumentaban y a María le encantaba verla así. Casi una hora después, María le quitó la venda y giró la silla para que No se pudiese ver en el espejo. Se quedó boqueabierta.
-¿Este silencio incómodo es que te gusta o no?- dijo María un minuto después.
No seguía paralizada. ¡PERO QUÉ HABÍAN HECHO CON SU PELO!

Se empezó a coger mechones para ver como queda, ¡ES INCREÍBLE! Le queda genial, ¿cómo no se lo hizo antes? Está increíble.
-¡Me encanta!- dijo No.
María se alivia.
-Te queda genial, ya te lo dije- comentó Pablo.
-Ya ves, pareces otra- siguió David
-Eh, consiento que David la halague, pero tu no- protestó María sentándose en el regazo de Pablo.
David y No se miraron y rieron.
Le encanta su sonrisa.